FORO PROTRANSPORTE: “La tecnología está, el desafío es cultural”: el transporte debate su profesionalización en EXPOCARGA 2025

En el marco de EXPOCARGA 2025 se desarrolló el Panel 4 del Foro PROTRANSPORTE, titulado “Profesionalización del transporte: formación, seguridad y futuro del sector”, un espacio de reflexión que reunió a referentes del ámbito legislativo, la seguridad vial, la educación y la industria para analizar los desafíos estructurales del transporte en Uruguay y la región.
La instancia fue moderada por Claudio Techera, editor responsable de la revista Transporte Carretero, y contó con la participación de Natalia Elizabeth González Weiber, directora de Escuela de Choferes (Argentina); José Lestido, presidente del Comité de Formación Dual de la Cámara de Comercio e Industria Uruguayo-Alemana; Marcelo Metediera, representante de la Unidad Nacional de Seguridad Vial (UNASEV); Pablo Inthamoussu Acevedo, diputado nacional; y Fabián Cantoni, Market Sales Manager de Daimler Trucks y Buses Latin America.
“Tenemos que dar el salto como país”
Desde su rol como legislador y con amplia experiencia en la gestión del transporte, Pablo Inthamoussu sostuvo que Uruguay enfrenta un momento decisivo para avanzar en la profesionalización del sector. Señaló que “hemos llegado tarde a la incorporación de tecnología”, pero remarcó que “todavía estamos a tiempo de dar el salto como país”.
El diputado subrayó que muchas de las resistencias actuales responden a temores históricos frente al cambio y recordó experiencias previas como la implementación del Sistema de Transporte Metropolitano. “En su momento hubo miedo, incertidumbre y presión para no avanzar, pero con el tiempo quedó claro que fue una decisión que fortaleció al sistema”, afirmó.
En ese sentido, fue enfático al señalar que “la tecnología y los sistemas de control no son un fin en sí mismos, son una herramienta”, y agregó que “sin información no hay regulación posible y sin regulación no hay transporte profesional”. Para Inthamoussu, el gran desafío es construir “una cultura y un pacto social” que permita consolidar “un transporte formal, regulado y profesional”.
“No es controlar, es gestionar”
Desde la mirada de la industria, Fabián Cantoni destacó que los fabricantes están preparados para acompañar este proceso de transformación. “La industria está lista”, afirmó, y explicó que la evolución tecnológica en camiones y buses ha sido “enormemente acelerada” en los últimos años.
Cantoni remarcó que “no se trata de controlar, se trata de gestionar”, y que la tecnología actual permite contar con información precisa para mejorar la seguridad y la eficiencia. “Hoy tenemos telemetría, sistemas de seguridad activa, control de velocidad y datos en tiempo real; todo eso ya está disponible”, señaló.
Además, destacó que los vehículos de transporte pesado han avanzado significativamente en materia de seguridad: “En diez o quince años pasamos de requerimientos básicos a sistemas electrónicos complejos que hoy funcionan casi de forma autónoma”. En ese marco, sostuvo que “el ecosistema tecnológico está preparado para acompañar una gestión moderna del transporte”.
“La seguridad también es un cambio en las personas”
Marcelo Metediera abordó el tema desde la perspectiva de la seguridad vial, señalando que uno de los principales problemas es que “los vehículos cambiaron mucho, pero las personas no siempre cambiaron al mismo ritmo”.
El representante de UNASEV remarcó que la incorporación de tecnología debe ser vista “como una oportunidad y no como una amenaza”, y afirmó que “tener más información permite tomar mejores decisiones”. En ese sentido, sostuvo que “los siniestros no son solo un problema técnico, son un problema humano”.
Metediera explicó que desde UNASEV se trabaja en líneas estratégicas que apuntan a cambios culturales profundos, y enfatizó que “no conducen los vehículos, conducen las personas”, por lo que la formación y la concientización siguen siendo pilares centrales de cualquier política de seguridad vial.
“Formar mientras se trabaja”
José Lestido presentó el modelo de formación dual como una de las herramientas más efectivas para enfrentar la escasez de mano de obra calificada. Explicó que se trata de un sistema en el que “el estudiante se forma una parte en el aula y otra parte muy importante dentro de la empresa, trabajando y cobrando un salario”.
“El problema de conseguir y retener personal calificado es real y está respaldado por datos”, afirmó, y señaló que en Uruguay “solo el 53 % de la población culmina la educación media superior”. En ese contexto, sostuvo que la formación dual “ata educación y trabajo de una forma muy concreta” y permite mejorar tanto la empleabilidad como la motivación de los jóvenes.
Lestido destacó que “Uruguay ya tiene experiencias piloto exitosas” y que se está avanzando para que el sistema tenga “forma institucional y respaldo legal”, lo que permitiría escalarlo a nivel nacional y adaptarlo a sectores como el transporte y la logística.
“La diferencia la hace la persona que está arriba del camión”
Natalia González Weiber puso el foco en el factor humano y en la necesidad de repensar la formación de conductores desde una mirada integral. “Muchos accidentes no tienen que ver con la técnica, sino con la emocionalidad de la persona”, afirmó, destacando el impacto del estrés y la toma de decisiones bajo presión.
La especialista señaló que “las empresas invierten mucho en flota y tecnología, pero poco en una inversión estratégica en recursos humanos”, y remarcó que “todos pueden tener el mismo camión, pero la diferencia la hace la persona que está arriba”.
González Weiber insistió en la importancia de la capacitación continua y anticipada: “No se puede comprar tecnología de punta y recién después pensar cómo capacitar al conductor”. En ese sentido, afirmó que “formar choferes profesionales lleva tiempo”, pero que es una inversión que impacta directamente en la productividad, la seguridad y la calidad del servicio.
Un consenso sobre el futuro del sector
El panel dejó en claro que la profesionalización del transporte requiere una mirada integral, donde tecnología, normativa, formación y cultura organizacional avancen de forma coordinada. Los participantes coincidieron en que “la tecnología está disponible”, pero que el verdadero desafío pasa por “cómo se adopta y cómo se acompaña desde las personas”.
La instancia concluyó con la convicción de que el futuro del transporte dependerá de la capacidad del sector para asumir cambios, superar resistencias y apostar a la formación y la seguridad como ejes centrales de un desarrollo sostenible y competitivo.








